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Sunday, December 19, 2010

Rafael Hernandez

APOSTASIA EL CANCER DE LA IGLESIA

Escrito por: Susana Garcia (Educadora Cristiana)





Como todos sabemos el cáncer a nivel medico es una de las enfermedades más devastadoras de la especie humana, incurable en sus etapas avanzadas, constituye una de las maneras más terrible y dolorosa de ver morir a una persona.
A nivel espiritual, la iglesia, que es el cuerpo de Cristo, ha estado expuesta por mucho tiempo a virus diversos que la han contaminado y la han postrado en una enfermedad espiritual que bien pudiera compararse al cáncer más mortífero. Uno de esos virus es la apostasía.
La apostasía ha estado presente durante el paso de los tiempos merodeando la iglesia, al principio externamente, como ya lo advertían los escritos de los padres de la iglesia:
“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado.” II Pedro 2:1-2

Variadas formas de apostasía han invadido la iglesia durante su supervivencia a través de los siglos, la cual actuando como veneno mortal, como agente cancerígeno, ha ido dañado y envenenando la fe pura que fue dada una vez a los santos. (Judas 3)
Nuestros hermanos de la iglesia primitiva sufrieron hasta el martirio a fin de legarnos el Evangelio puro de Jesucristo, a ellos les tocó vivir tiempos de persecución terribles, no obstante, en ningún otro periodo de la iglesia ésta se mantuvo más pura, doctrinalmente hablando.
A nosotros nos ha tocado vivir tiempos de terrible y descarada apostasía, lo terrible del caso es que esta se cobija con la manta de la religiosidad.
Anteriormente, cuando hablábamos de apostasía, nos venía a la mente aquel que habiendo conocido al Señor, se había vuelto al mundo. ¡Qué ingenuidad la nuestra! Porque la verdad, no existe apostasía más horrible que aquella que se disfraza de “cristiana” por cuanto suele arrastrar a los incautos, los indoctos, los negligentes espirituales, aquellos que siempre están pidiendo a los demás que oren por ellos, como si ellos estuviesen incapacitados para hacerlo o como si Dios a ellos no les escuchase. Esa es pereza, pesadez espiritual, falta de apetito por las cosas espirituales… ¿Para qué orar?, si para eso tenemos al pastor, para eso le pagamos su salario, para que ore y vea por nosotros… ¿Para qué leer la Biblia? si para eso tenemos a los maestros, que ellos se quemen las pestañas estudiando sus lecciones mientras nosotros nos pasamos horas enteras frente al aparato de televisión, usando el control remoto con una pericia que revela lo habituados que estamos a este nulo estilo de vida, el cual, dicho sea de paso, no revela otra cosa sino otra forma de apostasía y alejamiento de las cosas de Dios.
De esta manera los incautos son arrastrados por las multitudes que suelen atraer estos maestros del engaño y del error, expertos en manipulación, logran trasquilar al rebaño del Señor con un descaro y un cinismo que indigna. Ya lo revelaba el apóstol Pedro, que las intenciones de estos “iluminados” no eran otras que hacer mercadería con la fe:
“Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme” II Pedro 2:3
Como ya lo dije, resulta indignante escuchar como asaltan en despoblado a las ovejas incautas que caen en sus garras, da tristeza, pero aquí, en Houston Texas no podemos prender la radio cristiana local sin que escuchemos el ya trillado mensaje de prosperidad; eso sí, adornado con nuevos recursos y variados textos extraídos de aquí y de allá.
Francamente, yo ya dejé de escuchar la radio cristiana, porque por aquí ésta está monopolizada por un auto nombrado “apóstol’ de esos que abundan en nuestros días y que están surgiendo como moscas al pastel. La comparación resulta repugnante. Mis disculpas para las moscas.
La última vez que escuché la radio cristiana, estaba el susodicho apóstol “ministrando” e invitando a sus oyentes a que “sembraran” en su ministerio, (esta frase se ha convertido en la favorita y la más socorrida de estos mercaderes de la fe) cuando de pronto entró una llamada; se trataba de una mujer que llorando pedía oración por ella, por su vida espiritual y por un trabajo porque estaba sin trabajo así como por su esposo que estaba en la cárcel…
Ella fue interrumpida por el “apóstol” para preguntarle si iba a enviar su “siembra” para el susodicho ministerio, la hermana contestó que sí y enseguida el “apóstol” con la codicia en la voz, le aclaró que debían ser tres envíos por cuanto ella había presentado tres necesidades. Apagué la radio sintiéndome indignada por semejante descaro y falta de sensibilidad a la necesidad ajena, y no la he vuelto a prender. Recordé lo que escribiera cierto autor cristiano, al respecto de la corrupción en la que suelen caer estos “ministros” en su afán de riqueza y poder:
“No hay olor tan desagradable como el que se desprende de la bondad corrompida, y pocas cosas hay que corrompan nuestra bondad como la avaricia, el deseo de popularidad y el sentimiento de éxtasis que se deriva cuando ejercemos poder sobre aquellos que nos entregan su adoración idolátrica. Cuando nuestros motivos son los incorrectos, nuestro ministerio está errado y las consecuencias para nosotros, nuestros seguidores y la iglesia entera, son trágicas.”
Resulta alarmante cómo este cáncer ha cundido en el cuerpo de Cristo sin que muchos de nosotros hagamos nada para impedirlo. Admiro la labor de los siervos que levantan su voz para denunciar a estos lobos disfrazados de ovejas y que advierten al pueblo del peligro que les acecha.
Como educadora cristiana mi preocupación siempre fue de nutrir al pueblo con la palabra de Dios y nunca me gustó polemizar, ni fue mi estilo nunca rebatir, descalificar o denunciar lo que otros “ministros” estaban haciendo. Me consolaba diciendo que ellos darían cuenta a Dios de lo que hacían. Sin embargo, Dios me abrió los ojos y me hizo el siguiente cuestionamiento:
“Si yo te pusiera a que cuidaras parte de mi rebaño y estando tu al cuidado de él, de pronto ves venir a un animal feroz y observas como las ovejas son atacadas y despedazadas, ¿Te quedarías de brazos cruzados?”
Aquello me despertó a la realidad de que no debo continuar callando, porque de otra manera yo misma seria cómplice con mi silencio. De manera que ya no callaré, hablaré abiertamente al pueblo, denunciaré el error, me opondré a todo viento nuevo de doctrina que no armonice con el verdadero Evangelio de Jesucristo.
LOS FALSOS APOSTOLES: AGENTES CANCERIGENOS EN EL CUERPO DE CRISTO.
Y para muestra tenemos muchos botones, como dicen en mi tierra, en los llamados “apóstoles” que han venido surgiendo del anonimato al estrellato, porque ahora resulta que estos “súper ungidos” están pensando en cambiar no solo la manera de cómo la iglesia opera internamente, sino hasta la forma de gobierno que hasta hoy la iglesia había tenido. Tal pareciera que estos señores andan en busca de poder. Pero no de poder de Dios, del cual se autoproclaman poseedores exclusivos, sino del poder que encumbra, aquel que Satanás le ofreciera al Señor como uno de sus recursos para hacerle caer en el monte de la tentación.
“Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.” Mateo 4:8


Afán de poder, codicia, señorío, son algunas de las cuerdas que mueven a estos títeres de la falsa fe. Aquí las palabras que escribiera el “apóstol” Guillermo Maldonado en su libro “La generación del vino nuevo”:
Los apóstoles están llamados a ser primeros en rango y autoridad.
“…La unción apostólica tiene la habilidad de llevar al apóstol a ser primero en una región, en un territorio, en predicar nuevas verdades, en un campo de estudio como: la medicina, la economía, la aviación, las finanzas, los negocios. Esta unción hace que las personas avancen mas allá que el resto. Dios ha establecido a los apóstoles para que sean primeros en rango y autoridad, y de esta manera, logren traer un balance al cuerpo de Cristo.”

Que presuntuoso suena esto. Me pregunto si el pensamiento de este “apóstol” se parece al de los genuinos apóstoles del Señor, quienes siempre viajaron llevando el Evangelio de la manera más humilde, sin poses de presunción, ni alarde de poder u ostentación, como los actuales falsos apóstoles quienes se aseguran antes de viajar que sus boletos de avión sean de primera, en la línea aérea de su elección, y que al llegar, su sequito de adulantes, digo, de ayudantes, les tengan todo listo. El autor declara sin empacho que Nuevas verdades surgirán de sus ministerios en campos representativos del Dios Mamón: el dinero, como lo son la economía, las finanzas y los negocios. De los campos de la medicina y la aviación, sin comentarios. Zapatero a tus zapatos.
Más adelante, continúa diciendo el autor:
“Dios trae a la vida de un apóstol, por medio del Espíritu Santo, iglesias que no tienen ninguna cobertura espiritual, ministerios que quieren trabajar en equipo y en unidad para edificar el Reino. También, trae ministros y lideres huérfanos que están buscando un padre espiritual que los cubra y que les de entrenamiento, herramientas y palabras de ánimo. Hay muchos pastores jóvenes que están huérfanos en el ministerio, que necesitan la cobertura o la protección espiritual de un apóstol.”

Todo esto suena muy conmovedor, pero no cuenta con ningún fundamento bíblico, ya que Pablo, que a mi juicio representa el mejor modelo de apóstol que podemos encontrar en la Biblia declaró algo muy diferente:
“Y de esta manera me esforcé a predicar el Evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno” Romanos 15:20
No obstante, estos “apóstoles” pretenden ser padres sin haber primero engendrado, ofrecen “coberturas” como si Dios fuese insuficiente para hacerlo o como si de ellos dependiese la seguridad espiritual de iglesias y ministros.
El habla de pastores jóvenes porque sabe que la mayoría de los pastores “viejos” por así decirlo, conocen perfectamente los fundamentos de la sana doctrina, está versados en la verdad y a ellos no fácilmente les van a engañar.
No obstante, existen casos de pastores maduros que se han “modernizado” con estos nuevos vientos de doctrina; que han abrazado el nuevo sistema teológico megalómano; debido a que muchos de ellos ya están cansados de lidiar con iglesias pequeñas, con miembros irresponsables y problemáticos. Se han deslumbrado con las promesas de éxito ministerial y han renunciado a los viejos fundamentos de la fe por creerlos obsoletos, en la creencia de que el éxito se manifiesta en el numero de sus congregaciones y en el gro$or de sus finanzas.
Creo que es tiempo de que la iglesia despierte de su letargo espiritual, de que cada obrero genuino del Señor se ponga en la línea de batalla, porque nos está pasando lo que a Israel:
Estamos pereciendo por falta de conocimiento y de discernimiento espiritual.
Por causa de nuestro tremendo descuido de la palabra de Dios, y nuestra escasa percepción espiritual, creemos a cualquier “ministro” o ministerio que nos llene los ojos o nos endulce el oído, sin reparar en las barbaridades que enseñen o que digan.
La Biblia nos dice que cuando Jesús ministraba en la tierra, los judíos iban a él en busca de señales, mientras que los griegos buscaban sabiduría, y ambos grupos encontraron en Jesús lo que buscaban.
Nosotros hoy, debemos prestar más atención a las palabras y enseñanzas de estos “ministros” y “apóstoles” los cuales suelen enseñar aberraciones que van desde falsas y torcidas interpretaciones de la palabra de Dios hasta enseñanzas originadas en el ocultismo, la masonería, la nueva era y filosofías orientales de meditación trascendental.
Por supuesto que estas enseñanzas van “vestidas” o disfrazadas con ropaje cristiano.
Aquí otro ejemplo, del mega pastor Joel Osteen, quien en una entrevista declarara que los hindúes son personas sinceras en su fe, que aman a Dios y que el no se atrevía a descartarlos como destinatarios del cielo.


Es alarmante la ignorancia de quien vivió con estas personas que sirven a diversos dioses entre los cuales podemos mencionar a Vishnu, Brahma, Hanuman, a Laskmi, diosa de la belleza, a la diosa Khali, ídolo satánico abominable con múltiples brazos, Ganesha, el cual es su principal dios, dios de la sabiduría, según ellos, de los caminos y de las letras; es un ídolo con cuatro brazos, abultada barriga y cabeza de elefante.
Serán muy sinceros, pero la sinceridad no lleva al cielo. También el ateo es sincero cuando declara la inexistencia de Dios.
Volviendo a Osteen, quien comenzó a pastorear de la noche a la mañana, según su propio testimonio, a la muerte de su padre él tomó su lugar sin más antecedentes que solo el haber predicado una sola ocasión. En su best-seller titulado “Su mejor vida ahora” dice lo siguiente:
“Demasiadas veces nos encontramos en una rutina, pensando que hemos alcanzado todo lo posible. En realidad no extendemos nuestra fe; no creemos por algo más grande. Sin embargo, Dios desea que constantemente estemos creciendo, alcanzando nuevas alturas.
El desea aumentar en usted su sabiduría y ayudarle a tomar mejores decisiones. Dios desea incrementar sus finanzas por medio de ascensos, nuevas ideas y creatividad…Dios quiere que este sea el mejor momento de su vida, pero para recibir este favor tiene que expandir su visión…Comience a esperar los ascensos y los incrementos sobrenaturales. Tiene que concebir en su corazón y mente antes de poder recibirlo. En otras palabras, tiene que crear un lugar o un espacio para el incremento en su mente, después Dios hará que llegue a pasar”

Peligroso, porque aquí encontramos raíces de la nueva era, el mentalismo, la concentración mental, lo cual ocurre a lo largo del libro, el cual como dije, constituyó un éxito de librería.


Aquí quiero parar, porque este tema es extenso, como extensa es la lista de estos “apóstoles” y falsos maestros surgidos del anonimato al estrellato, como ya lo dije anteriormente. Pueblo de Dios, no te dejes engañar, vivimos tiempos difíciles, los cuales fueron predichos en las escrituras por nuestro Señor Jesucristo, como una característica de estos últimos días:
“Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañaran, si fuere posible, aun a los escogidos” Mateo 24:24
De esto también hablaron los auténticos apóstoles del Señor, los cuales advirtieron repetidamente acerca de este cáncer nefasto que cundiría el cuerpo de Cristo en nuestros tiempos. La exhortación es para cada siervo genuino de Dios, para cada creyente, líder o ministro:
“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él gano por su propia sangre.
Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebano.
Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.” Hechos 20:28-30

Dios Les Continué Bendiciendo.

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